Una foto al paso de la Torre de Hércules de A Coruña, en una nublada tarde de marzo.
Saludos herculinos.
Una foto al paso de la Torre de Hércules de A Coruña, en una nublada tarde de marzo.
Saludos herculinos.
Agosto de sequía, hidrológica y fotográfica, así que sigo rematando fotos del mes pasado. En esta aparece el acueducto del convento de Santa Clara, en Vila do Conde, población que a estas alturas ya forma un continuo urbano con Póvoa de Varzim, en Portugal. Construido a principios del siglo XVIII tiene unos 4 km de longitud y cuenta con más de 900 arcos. La tradición marca que son exactamente 999.
Saludos arqueados.
Como he repetido en muchas ocasiones, son muy escasas las fotos que hago como dice el libro. Que si párate para observar,componer, medir, etc; que si usa siempre el trípode, etc, etc. En este caso, como iba con más compañeros y todos íbamos sin prisa y a lo mismo, al menos cumplí algunos de los requisitos.
La imagen es del Pórtico del Paraíso, en la Catedral de Ourense. Como también he reiterado innumerables veces, para mí es la joya de la corona en la provincia. Hace poco leí en algún sitio, con perplejidad, que el tremendo colorido que muestra se debe a que la piedra está pintada al óleo. Tremendo.
Saludos catedralicios.
Hoy traigo una foto que no se ha hecho nunca (jua, jua). Por mí, quiero decir. Es una de las famosas galerías que adornan las edificaciones de los Cantones, en A Coruña. El colmo de la originalidad, vamos.
El fondo blanco de esta página mata la fotografía, pero a estas alturas no estoy para poner marquitos. Ya me pasó esa época.
Saludos atlánticos.
No sé muy bien por qué esta imagen, en la que aparece el repetidor de comunicaciones de la Peña de Francia en la provincia de Salamanca, me recordó a la novela de ciencia ficción Contacto, del querido y recordado Carl Sagan, en la que se describe de forma creíble aunque finalmente misteriosa la primera interacción entre la humanidad y una civilización extraterrestre, y de la que surgió una película del mismo nombre protagonizada por Jodie Foster. Seguramente se deba a esta descomunal antena situada en este magnífico paraje a más de 1700 m de altura.
Saludos cósmicos.
Sabido es que una buena escenografía aumenta el impacto de cualquier espectáculo, y de eso se lleva haciendo uso durante siglos. Si aún hoy nos quedamos en muchas ocasiones pasmamos al visitar una catedral, un edificio inmenso, impresionante, abigarrado de una escenografía ideada para sobrecoger, solo hay que imaginarse a cualquier paisano de hace cuatro o cinco siglos saliendo de su humilde vivienda de la época y penetrando en uno de esos lugares para escuchar "la palabra de Dios" en boca de un fulano vestido de extraterrestre.
En la foto, uno de los púlpitos de la catedral de San Martiño, de Ourense, con su atril en forma de ave amenazante. Por si tuvieras dudas.
Saludos catedralicios.
Por no ponerme loco poniendo fotos de estrellas, subo hoy esta imagen del Centro Astronómico de Trevinca durante la hora dorada, poco antes de anochecer.
Saludos crepusculares.
Este es el nombre de este campamento romano situado en el municipio de Bande (Ourense) a orillas del embalse de As Conchas, que lo anega periódicamente como se ve en la fotografía. Estuvo ocupado entre los siglos I y III por unos seiscientos soldados de la Legio VII Gémina para la vigilancia de la Via XVIII o Via Nova que unía las ciudades de Braga, en Portugal, y Astorga.
Están locos estos romanos. Saludos.
Vuelvo a las andadas con el Vilán, en esta ocasión centrándome más en el faro. Los que me conocen saben que soy un fanático tanto faros como de los cabos, lugares telúricos donde los haya.
He estado en unos cuantos y, por supuesto, tengo mis favoritos. Pero en cuanto a faros, el del Vilán no es uno más, es "el faro". Como decía Fraga: y no digo más. O algo así, nunca se le entendió muy bien.
El procesado de esta imagen no es el mismo que el utilizo habitualmente, ya que se usé un revelador RAW diferente, y la foto salió directamente de ahí, sin ninguna edición posterior. El resultado buscado también fue distinto del habitual. Juegos.
Saludos.
De nuevo el faro del Cabo Vilán... ¡El faro! La última vez que estuve por allí fue hace casi cuatro años, y también cuatro días antes de que muriese mi padre, al que dediqué, con otro nombre, la primera de las fotos de esta serie.
En este caso se trata de una toma interior, en el sentido en que no aparece el mar más que de una forma residual, pero la serie del Vilán no se acaba aquí.