Cuando se trata de comer "de violín" todo el mundo se apunta.
Saludos gastronómicos.
La villa de Arcade, situada en el fondo de la ría de Vigo, es conocida en Galicia como el no va más de las ostras. En mi reciente y breve paso por allí no vi ni una sola, algo que no me preocupa en absoluto pues no le doy gran aprecio a ese marisco. Sin embargo tuve la ocasión de conocer Berthold, un amistoso gato que conocí a las puertas de un bar y que inmediatamente se hizo mi amigo, sobre todo cuando comencé a ofrecerle pequeños trozos de la bica que me dieron con el café. Fue meterle el objetivo de la cámara delante y quedarse curioseando ante el mismo, supongo que por el reflejo que veía. Eso sí, se movía más que un saco de nécoras, así que disparé ocho o diez fotos y finalmente escogí esta.
Saludos felinos.
He tenido ocasión esta semana de rondar dos o tres días por la Ría de Arousa, la reina de la corona de las Rías Baixas. Así he vuelto tras una larga temporada a Santa Uxía de Ribeira, en la orilla norte de la ría. Hace unos seis años subí aquí esta foto que hice en la lonja del puerto al atardecer, el momento en que los barcos descargan la pesca para que salga pitando para aquí y para allá. En esos momentos, la concentración de gaviotas a la caza de los descartes es espectacular y visualmente impactante.
En esta ocasión volví con la idea de volver a las andadas rondándome la cabeza, esta vez armado con la Sony A7 III. No pude acceder a la misma ubicación de la vez anterior porque la zona más próxima a la lonja está vallada, sin duda para impedir que turistas y otros mangantes como yo interrumpan el trabajo frenético que allí se desarrolla, así que tuve que tirar del poco zoom que tengo en esta cámara (105 mm sin factor de multiplicación) y apañármelas desde una distancia más larga. Ahí va una de las imágenes resultantes, en la que no he querido ir más allá en el recorte.
Añadir que, desde mi punto de vista, el puerto de Ribeira (según dicen el más importante de España en pesca de bajura y el tercero de Europa) es espectacular y uno de los más bonitos que conozco. Y comentar también que la Sony es una cámara tremenda.
Saludos portuarios.
Hace tiempo que no pongo una macro, así que allá va una de mi amiga Amelia.
Es, por cierto, una foto prepandémica hecha con mi vieja amiga, la Olympus E-M10 y el 60 mm Macro.
Saludos mosqueados.
Es curioso, pero en esta última escapada, justo a la salida de la cueva de Nerja, que espero que se vea por aquí, tuve un par de encuentros inesperados. El primero con una ardilla que, pasmosamente, pasó con absoluta normalidad a menos de dos metros de nuestros pies para cambiar de árbol. La verdad es que no tuve tiempo suficiente para cambiar el objetivo y poner el tele en cámara, así que le hice un par de fotos con lo que había, y a correr.
El segundo fue al llegar al coche, apenas veinte metros, y descubrir a esta mantis —llamada Irina— cómodamente instalada en su techo. Llevaba montado el 12-40 en la Olympus (un 24-80 en FF) y no tenía el macro a mano, así que el zoom a tope, buscando la distancia mínima de enfoque, y a disparar. A todo esto, Irina impertérrita durante cuatro o cinco minutos, relamiéndose y mirándome con cara de estar diciendo: Habías de ser un pouco máis pequeno... Es bien sabido que todas las mantis de la provincia de Málaga hablan gallego.
Pero lo más sorprendente no fue eso. De allí nos fuimos con el coche a una playa que está a unos seis o siete kilómetros, por un trayecto semiurbano que permitía una velocidad ligera. Al bajar, allí estaba Irina, como una estatua, preguntando si había una toalla para ella.
Creo que con esta imagen quedan demostradas dos cosas: la primera es que las mantis tienen una adherencia notable; la segunda es que tenía el coche lleno de mierda.
Saludos religiosos.
Cambiando de tercio, una foto de mi amigo Andréi tomada hace un par de días.
Se trata de otra foto con la Sony A7 III, un adaptador de objetivos y el Sigma 105 macro para Canon. Estoy probando a tirar en ráfaga, con prioridad a la apertura e ISO automático, y un velocidad mínima prefijada, porque el enfoque manual es delicadísimo, ya que la profundidad de campo es más pequeña en las cámaras de formato completo. Alejar o acercar la cámara del sujeto un par de milímetros y el foco se va a tomar viento.
Saludos.
Es bien sabido que las gaviotas no son especialmente exquisitas en cuanto a las viandas que ingieren, y no hablo en este caso de las gaviotas urbanas que viven en gran medida a cuenta de los basureros de las ciudades, sino de las de verdad, de las que viven en la costa. Este pollo parecía inicialmente bastante optimista en cuanto a su capacidad para tragarse lo que tenía agarrado con el pico, por cuanto las estrellas de mar son, en muchos casos, bastante rígidas. Olvídate. Con un pequeño esfuerzo se la tragó de una pieza como quien se toma un cacahuete, y aquí paz y después gloria.
Saludos.
Aquí tenemos al amigo Esaú poniéndose ciego de ricas viandas una tarde de primavera.
La foto se tomó hace unos cuantos años con la Canon 7D, un Sigma 105 Macro y disparando un flash fuera de la cámara y equipado con un difusor de construcción casera.
Ando a vueltas con el asunto del flash. Tengo tres flashes, todos para zapata de Canon, y estoy informándome sobre la posibilidad de conectarlos a la Sony A7 III. En muchos sitios dicen que no hay más problema que la pérdida de automatismos: TTL, control de potencia desde la cámara y demás. El trabajar con el flash en modo manual no me preocupa mucho, pero la posibilidad de freír la cámara sí. En fin, habrá que echarle un par de bemoles y probar. Ya iré comentando.
Saludos.
Vamos con la 1001. Aquí está mi amigo Gottfried, pillado en busca de su merienda.
Es otra de las pruebas que estoy haciendo con el adaptador de objetivos para la A7 III, en este caso con un Sigma 105 f/2,8 Macro.
Saludos.
Aquí están Hänsel y Gretel, una pareja de ánsares comunes fotografiados en las lagunas de Villafáfila (Zamora) en marzo de 2016. Mal mes, según uno de los cuidadores, pues muchas de las aves que pasan allí el invierno ya se habían largado, y las que pasan el verano aún no habían llegado. Este año tenía pensado ir sobre el mes de febrero en una escapada rápida, pero "er bisho" se metió por el medio.
La imagen fue tomada con la Canon 7D y un 70-300. De vez en cuando me gusta revelar alguna foto hecha con cámaras que ya casi no uso. Como la forma de editar las imágenes va cambiando con el tiempo y los programas de revelado van mejorando, siempre es entretenido ver los resultados que se obtienen. Otra ventaja más de disparar en RAW.
Saludos.
He aquí a Greta, una simpática culebra viperina (Natrix maura) de unos cuarenta o cincuenta centímetros que me presentaron unas amigas comunes mientras transitábamos por un sendero que bordea el río Pacín, en el municipio de Entrimo (Ourense), y que lleva a un hermoso sitio que pronto aparecerá por aquí. El bicho estaba medio agilipollado, probablemente porque acababa de comerse algo.
Saludos.
Me parece que me voy a enrollar algo, así que mejor pongo primero la foto y dejo el rollo para después, por si alguien no tiene nada mejor que hacer y quiere leerlo.
Saludos.