2/12/12

"Light painting" en Castro Dozón

Hola:

Ayer estuve en Santiago en una reunión de viejos amigotes.Todo un placer compartir unas horas con quien mamaste la vida, sin duda. Quizás sólo le falto un toquecillo más gamberro, pero hay planes en marcha...

El caso es que a las siete ya estaba montado en el coche para hacer los 100 km de autopista de regreso a casa. Pues bien... llegué a las diez. Probablemente estarás diciendo "ce n'est pas possible", pero la cosa tiene truquillo: en el maletero del coche, y aviesamente colocados, estaban la cámara de fotos y el trípode con ganas de jarana. Y hubo que darles cancha. Así que inicié uno de esos viajes surrealistas que en ocasiones se cruzan en nuestro camino. Para empezar me fui hasta Lalín por la autopista, lo que conlleva el pago de un peaje salvaje, y cuando empezaba el tramo gratuito me salí de la autopista. Y todo para pasar por Castro Dozón.

Si amigos, Castro Dozón, un lugar con "escasa animación" pero uno de los cielos con menos contaminación lumínica que hay por los alrededores. Cielos para abrir la boca. Y aún más para los que nos gusta la astronomía.

Haz clic sobre la imagen, que ahí va una muestra:


Estuve más de una hora a 1,5 ºC y con noche cerrada en el medio de  una pista para obtener unas veinte fotos, varias para tirar. Después de que un paisano, probablemente beodo, me diese un buen susto parando su coche justo a mi lado en el medio de la noche para preguntarme si "íbamos a arreglarles la carretera" ya que me había confundido con un topógrafo, me reincorporé a la autopista, con tan mala suerte que lo hice sin darme cuenta en sentido Santiago. En fin, no sigo.

Ésta es mi primera foto con una técnica fotográfica llamada "light painting" (pintar con luz), así que espero que perdonéis sus defectos. No creo que sea necesario decir que en la foto no se ha añadido nada que la cámara no recogiera. Si quieres saber algo más de como fue tomada haz  clic en el enlace "Leer más" que aparece a continuación.

Saludos celestes.

28/11/12

Para Paula

Hola:

Hoy estuve tonteando con unas fotos del Ortegal, algunas de las cuales aparecen un par de entradas más abajo, intentado hacer un montaje más o menos decente. No suelo hacer cosas de este tipo frecuentemente porque no me parece que se me den muy bien. Pero como dice un hilarante maestro al que sigo en Photoshopeando, "son cosas que tienes que hacer si quieres que alguien pueda llegar a pensar que eres un artista".  risa_burla

Lo del "collage" hizo que me acordase de mi prima Paula. Le gusta la fotografía y tiene mano para estas cosas. Y mira tú por donde, esta noche acaba de mandarme el primer mensaje de WhatsApp que he recibido en mi vida (¡santo cielo, a dónde he llegado!) y de hacer un comentario un poco más abajo.

Así que nada, buena o mala ésta va por ti, Pauliskova.


Saludos.

26/11/12

Velocidad

Hola:

Hoy toca cambio de tercio. Algo más mecánico, para variar. Se trata de la misma curva que se mencionaba en esta otra entrada, un tanto accidentada. Este coche pasó, y pasó muy rápido...


Un saludo.

14/11/12

Ortegal. No va más.

Hola:

Me parece que no descubro ningún secreto si digo que tengo una especial predilección por los cabos. No me refiero a los tomateros, a cuyo "restringido" club pertenecí durante unos infaustos meses, sino a los geográficos. Por fortuna, en Galicia estamos muy bien surtidos.

Bien. Pues hoy le toca por fin el turno a mi cabo favorito: el Ortegal, situado en el extremo norte de la provincia de A Coruña. En dos palabras: bes-tial.

Aquí tenemos el lado oriental del cabo:


 En la foto anterior se pueden ver al fondo unos "peñascos". Se trata de Os Aguillóns (Los Aguijones), y no, no son peñascos. Son auténticas montañas de roca, capaces, cada una de ellas, de mandar a pique a un portaaviones sin pestañear. ¡Ah, Atlántico, cómo eres!


La última foto es del lado occidental del cabo, el más expuesto al océano. La madre de todos los acantilados. Telúrico, telúrico a más no poder. Si en este sitio no sientes la fuerza de la naturaleza, apaga y vámonos...


Saludos.

2/11/12

Mondariz BN

Hola:

Cuando uno bebe en la fuente de un manantial agua con gas se siente diferente. Podríamos decir... espirituoso. Al menos así fue como me sentí yo hace años cuando la bebí por primera vez en Mondariz. Había que repetir, y para allí nos fuimos. Y merece la pena.

Se conoce que la experiencia me afectó al cerebelo, porque desde hace unos días me está dando por el Blanco y Negro. Un mundo aparte.

Dejo un par de imágenes, a ver cómo se ven. Las dos son panorámicas. A pulso, por supuesto. La primera, de 3 fotos en horizontal.


Algún día de estos tendría que hacerme con un ultra angular, pero mientras tanto, cuando no hay más sitio, toca hacer un par de tomas y ensamblarlas después. Aquí hay dos en vertical.


Saludos termales.