24/12/19

¡Ya llegó! ¡Ya está aquí!: Olympus OM-D E-M5 Mark III

Sí, amigos. ¡Por fin! Después de haber llegado a mi casa hace hace diez días y tener que devolverla por un error en el pedido, hoy, día de Nochebuena de 2019, por fin tengo delante de mis narices y entre mis manos mi nueva cámara micro 4/3: la Olympus OM-D E-M5 Mark III.

Ya ni me acuerdo del tiempo que llevo esperando a que, primero, apareciera esta cámara, lo que sucedió hace dos meses;  y, segundo, a decidirme a pedirla. Ahora toca cargar las baterías (en ello estoy) y configurarla a mi gusto, y después a disfrutar de ella durante los próximos años.

El año pasado decidí que como cámara de viajes me quedo en el segmento micro 4/3, sobre todo por portabilidad, y asumiendo sus limitaciones. Tengo tres o cuatro objetivos de calidad suficiente y de momento me voy apañando.  Vengo de una cámara de la misma marca, la E-M10 de primera generación, presentada en enero de 2014. Es la cámara más modesta de todo el sector micro 4/3 y, la verdad, en algunas situaciones se quedaba muy corta y tenía que tirar de mi réflex, una Canon 7D que también va pidiendo el relevo. Ahora espero estar más cubierto con esta cámara, que comparte sensor y procesador con sus hermanas mayores del segmento profesional de Olympus, la E-M1 Mark II y la E-M1X. Ya se verá lo que da de si.

Ha llegado Papa Noel.

Saludos

21/12/19

Daniel, Elsa, Fabien...

Aunque el título de la entrada puede sugerir una reunión de amigos, no es de eso de lo que va el asunto, así que lo explico brevemente por si algún foráneo o despitado llega a leer estas líneas.

El número de borrascas que han barrido este otoño Galicia es ignoto. Ya sé que en otras zonas de España también ha caído lo suyo, pero es que aquí nos las papamos íntegras y a estrenar, una tras otra. En los últimos siete días han pasado cinco, las tres últimas particularmente profundas. Son las que llevan los nombres que aparecen en el título. En el momento en que escribo esto, Fabien está zurrando de lo lindo, con vientos que han superado los 180 km/h en algunos puntos de Galicia.

En Ourense en particular, ademas de otros muchos incidentes, la consecuencia más visible es el aumento del caudal del río Miño, que ha pasado en una semana de 700 a 3.100 m3/s, como se puede apreciar en la foto, tomada en la presa de Velle, muy cercana a la capital.


Saludos ciclogénicos.

14/12/19

El Cisne de Finlandia

El Suomen Joutsen (Cisne de Finlandia) es un descomunal velero de acero de 96 metros de eslora y 12 metros de manga, con tres mástiles de aparejo cuadrado. Fue construido en Francia en 1902, y su historia es apasionante, incluyendo motines, accidentes en los que se llevó por delante a otros barcos, fue barco de suministro de la flota de submarinos finlandesa durante la Segunda Guerra Mundial, etc. Posteriormente fue el barco escuela de la armada finlandesa, y hoy es un barco museo anclado en el puerto de la ciudad de Turku.

No sé si la foto que pongo a continuación (una panorámica de tres tomas) da una idea real de sus dimensiones, pero puedo asegurar que cuando nos encontramos con él, paseando a orillas del río Aura, me quedé completamente estupefacto. Es un velero gigantesco, absolutamente descomunal. Me lo imagino navegando con todo el trapo desplegado y alucino. Creo que estoy enamorado del Cisne de Finlandia.


Saludos por la amura de estribor.

7/12/19

¡Ouch, qué pelos!

Una imagen del verano en la que se puede apreciar a mi amiga Fruzsina en pleno proceso de acicalamiento.


La foto está hecha con el 60 mm macro y la EM10. Que pouco che queda, colega!

Saludos.

6/12/19

Lago Näsi

No suelo poner este tipo de fotos tan personales por aquí, pero hoy voy a hacer una excepción por un par de razones.

El lago Näsi es uno de los dos entre los que se encuentra la ciudad de Tampere (Finlandia). Tiene una increíble extensión de unos 256 km2, lo que hace que sea más extenso que cualquiera de las rías gallegas, como creo haber comentado ya, lo que no es moco de pavo.

Como se puede comprobar, la foto no lleva marca de agua por la sencilla razón de que, obviamente, no la disparé yo, aunque si he hecho el posproceso. Es una panorámica de dos fotos en horizontal, que inicialmente no fueron hechas con este fin, pero ya lo decía Rubén Blades: la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida... En fin, es una historia divertida, pero no conviene dar más datos.


El otro aspecto resaltable de la imagen es que esta no ha tocado ni Photoshop ni sus complementos en ningún momento. Si después de leer esto estás diciendo "¿Y qué? La fotos que hago yo con el teléfono o con la cámara tampoco lo tocan", déjalo aquí. Si te interesan los aspectos técnicos del tema puedes leer algo más un poco más abajo.

La foto está dedicada a su autora y a su protagonista femenina.

Saludos.