30/5/21

Racimo

Otra flor, en este caso en un blanco y negro con un virado agresivo.


Se trata de una foto prepandémica tomada con mi modesta y querida Olympus E-M10 y el 60 mm Macro.

Saludos.

29/5/21

La Torre

De momento dejo el asunto de los adaptadores. Esta es una foto de la Torre de Ourense, un edificio que odié durante décadas y que últimamente me está seduciendo. Serán cosas de la edad.

Saludos.

26/5/21

Media Luna

Parece que últimamente el asunto va de adaptadores. En las anteriores entrada puse alguna muestra con uno de objetivos Canon a una Sony A7 III. Un par de meses antes de comprar ese me hice con otro más, en este caso para meterle los Canon a mi Olympus M5 III. Esta es una muestra con un EF 70-300 mm, tomada  de nuevo desde mi ventana. Un mal sitio, y además con neblina, para acabar de arreglarla. En fin, son solo pruebas.


Comento, por si a alguien le interesa, que esta cámara tiene un sensor de formato micro 4/3, que es relativamente pequeño. A efectos prácticos, estos sensores hacen que las distancias focales de los objetivos parezcan duplicadas. Así, este objetivo, que a tope es un 300 mm nominal, se comporta como si se tratase de un 600 mm, lo que no es moco de pavo. La imagen de aquí arriba es un recorte bastante moderado de la toma original. Ventajas, a veces, de este formato de sensor.

Cabría esperar que en un sitio y en condiciones más favorables se podría obtener alguna foto decentilla. Conmigo, nada es seguro.

Saludos.

22/5/21

Florecilla

 Pues eso, una florecilla.

Es otra imagen tomada con la Sony, el adaptador y el Sigma 105 Macro. Como cabía esperar, el desenfoque del fondo es mucho mayor de lo que conseguía con este mismo objetivo en la Canon 7D.

Saludos.

21/5/21

Blogger me borra dos entradas y después "me las restaura"

Increíble, amigos. Tras unos quince años publicando en esta página, hace unos días recibí cuatro mensajes de Blogger. En el primero se me anunciaba que "nos han pedido que revisemos tu entrada "Interiores". Hemos determinado que vulnera nuestras normas y hemos eliminado la entrada", y en el siguiente correo exactamente lo mismo referido a la entrada "Pirulo". Según ellos, la supuesta norma violada era ni más ni menos que "tu contenido vulnera nuestra política de software malicioso y virus". A flipar, se ha dicho... ¡Y solo había abierto dos de los cuatro correos!

Mientras afilaba mi cuchillo de montaña abrí el tercer correo, que había llegado catorce horas después de los anteriores. Ahora me decían que " hemos vuelto a evaluar la entrada "Pirulo" para comprobar si cumple las normas de la comunidad... Después de revisar la entrada, la hemos vuelto a publicar. Puedes acceder a ella en..." el enlace original de la entrada. En el cuarto correo, lo mismo referido a la entrada "Interiores". Al pinchar en los enlaces supuestamente restablecidos, aparecía la página de la entrada indicando que el contenido había sido borrado. Lo intenté de todas las formas que se me ocurrieron, pero nada.

Inmediatamente empecé a buscar una forma de ponerme en contacto con los administradores de Blogger para reclamar que mis entradas continuaban borradas. Ahora puedo decir que es facilísimo encontrar un enlace para denunciar el contenido de una entrada o de un blog entero, pero para reclamar por un borrado improcedente... si lo hay, yo no lo encontré.

Después de dos días descubrí que si entraba a administrar este sitio e iba a las entradas que me habían borrado, podía restaurarlas yo. ¡Qué divertido! Resulta que a Blogger le gusta jugar al escondite, y en lugar de decirme en los correos "jódase, entre en su sitio, y repare el error de nuestro estúpido algoritmo de rastreo restaurando usted mismo las miserables entradas de su patético blog" prefiere que yo me pase el tiempo blasfemando y pensando en cosas que no puedo escribir aquí..

A veces me siento cansado...