Va a llegar el invierno y yo aún ando a vueltas con las fotos del verano, las últimas con mi 350D. Así que hoy voy a hacer una entrada diferente de las habituales. Se trata de un minireportaje de una brevísima visita a la ciudad de Tánger, en Marruecos. Hay, por lo tanto, más fotos que lo que es habitual.
Apenas fueron unas horas, zarandeados por un guía turístico preocupado por sus comisiones, pero... la primera vez que pongo los pies en África.
La arribada:



La serpiente que tiene en las manos este individuo de indumentaria desconcertante fue la primera que toqué en mi vida. Como consecuencia, la sección femenina de la carcamalada no me permitió que las tocara hasta que pude entrar en algún sitio a lavarme las manos.
Qué bonito sería poder pasear el zoco y ver sus tiendas si no hubiese que esquivar cada cuatro minutos a un "vendedor" que intenta colocarte basura barnizada de recuerdo típico. Seguramente hubiésemos comprado alguna cosa bonita, que las había, pero con el agobio se acaban las ganas.
Y la partida. Un virado "a la plata":
Un saludo transcontinental para todos.


