Hay que ver como se nos escapa el verano entre los dedos. Eso no puede ocurrir sin que por aquí aparezca otra de las localizaciones clásicas de estas fechas en los últimos años: el cabo de Trafalgar.
Es probable que hasta ahora no se hayan visto demasiadas puestas de sol en esta página. La razón fundamental es que no son fotos fáciles de hacer bien. Lo normal es que el contraste de la escena supere holgadamente el rango dinámico de la cámara (la diferencia máxima entre luces y sombras que es capaz de registrar), por lo que tienes que escoger si achicharras el sol y sus alrededores y muestras las sombras con detalle, o bien si prefieres respetar las altas luces, con lo que buena parte de la escena se te va a ir a negro.
Así que si quieres registrar la totalidad de la escena con cierto detalle, o haces un HDR (se toman varias imágenes con distintas exposiciones y se funden en una sola) o tienes que aclarar mucho las sombras, con lo que la aparición de ruido es inevitable. La alternativa es la utilización de filtros degradados, y esa es la solución que se ha usado en las fotos que aquí se muestran.
Dejo los detalles técnicos para el final, y paso a la primera imagen que es la playa del Faro, primera porción de una inmensa playa que arranca aquí y llega hasta Conil de la Frontera.
En la segunda (una de mis fotos favoritas de este verano), los últimos rayos de sol tomados desde el paseo que roda al faro. Dos minutos después, los visitantes que allí había irrumpieron en aplausos
Ninguna de las dos imágenes han sufrido tratamientos agresivos ni se han cambiado colores, sólo algo de contraste, saturación y enfoque. El resto lo ha hecho el filtro. Je, je, ya decía en la entrada anterior que me había hecho con algún filtro más... Los detalles a continuación. Saludos.




